Hornos C., María Fernanda

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María Fernanda Hornos C.
(56-2) 2354 1590
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Profesor Asistente
Doctor en Toxicología
Universidade de São Paulo, 2014

  

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Todos estamos expuestos a una miríada de xenobióticos presentes de manera ubicua en nuestro medio. En este contexto, una nueva clase de contaminantes, llamados contaminantes emergentes, ha estado causando preocupación sobre sus riesgos asociados. Estos contaminantes se derivan comúnmente de fuentes y vías de aguas residuales municipales, agrícolas e industriales. Son clasificados por el Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) como un químico natural o sintético, o microorganismos que no son monitoreados comúnmente en el medio ambiente, pero tienen capacidad de contaminarlo y presentar riesgos para la salud humana y el ecosistema. La mayoría de los contaminantes emergentes comparten grupos químicos en su estructura molecular con hormonas naturales, lo que interfiere con el sistema endocrino y, por lo tanto, se les conoce como disruptores endocrinos. Además, hay una gama de variedad de compuestos y pocos informes científicos sobre sus efectos en la salud y mecanismos de acción. Los ejemplos incluyen los pesticidas, nanomateriales, productos farmacéuticos, productos químicos industriales, como los plastificantes bisfenoles y ftalatos, por ejemplo, tensioactivos y productos de cuidado personal.

En nuestro laboratorio, utilizamos el modelo alternativo a mamíferos Caenorhabditis elegans. C. elegans, el cuál es un pequeño nematodo que puede mantenerse a bajo costo utilizando técnicas estándar in vitro que proporcionan datos de un animal completo (multicelular) con sistemas digestivo, endocrino, sensorial y neuromuscular, metabólico y reproductivo. Otras ventajas de su uso como modelo son: 1) un corto tiempo de vida (avanzan de huevos a adultos que ponen huevos a través de cuatro etapas larvarias (L1 a L4) en 3 días a 20 °C). 2) cada gusano individual pone una gran cantidad de crías (200-300 huevos en 3-4 días). 3) comparten un alto grado de conservación de sus genes y vías biológicas con los humanos. 4) los gusanos son susceptibles a probar múltiples xenobióticos. 5) el gusano es transparente y la expresión de transgenes marcados con fluorescencia (reporter strains) permite el monitoreo de eventos celulares en animales vivos intactos.

Dada la prevalencia generalizada de los xenobióticos en nuestro entorno, especialmente los disruptores endocrinos, es de vital importancia comprender su impacto en la salud, así como identificar formas de mitigar sus efectos. Mi línea de investigación se centra en la evaluación temprana de los riesgos de la exposición a contaminantes emergentes, descubrir cuáles son los mecanismos detrás de la toxicidad de varias clases importantes de xenobióticos y cuándo y cómo los agentes protectores pueden rescatar la toxicidad. La línea germinal de C. elegans está bien caracterizada y se puede estudiar utilizando herramientas genéticas, bioquímicas y de biología molecular y celular. Además, está ordenada en un gradiente espacio-temporal en la gónada, siendo también un modelo altamente predictivo de toxicidades reproductivas en mamíferos. Por eso y por las ventajas mencionadas anteriormente, nuestros estudios se centrarán prioritariamente en la reprotoxicidad de los xenobióticos. Tales estudios proporcionarán información valiosa y procesable que puede conducir a medidas preventivas en humanos y contribuirán a la ciencia básica de la toxicología.

 

 

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