Decano de la Universidad de La Habana comparte experiencia exitosa de vinculación con el sector productivo

En su primera visita a Chile, el Dr. Dionisio Zaldívar, Decano de la Facultad de Química de la universidad más antigua y prominente de Cuba, compartió con académicos de la UC el modelo que ha llevado a la institución a ser reconocida internacionalmente por los productos de biotecnología desarrollados por sus investigadores.

 

Dr. Dionisio Zaldívar we1La vinculación de la Facultad de Química de la Universidad de La Habana con el sector productivo es un ejemplo interesante de analizar a la luz de los resultados obtenidos en los últimos años en base al desarrollo de productos biotecnológicos.Para muchos, los atributos turísticos de Cuba son ya conocidos, no tan así el significativo éxito de su industria biofarmacéutica, por el cual la isla está adquiriendo una creciente reputación a nivel global, y en el que los químicos de la Universidad de La Habana (UH) han tenido un importante rol.

“La universidad de hoy por su carácter y misión está indisolublemente ligada al contexto social. Por lo que consideramos que estrechar los vínculos con sectores, ramas, organizaciones y con la sociedad en general es un imperativo de la educación superior en la actualidad”, señaló el Dr. Zaldívar, agregando que “el vínculo universidad-sector productivo, en particular, se ha hecho una necesidad evidente, dado el propio servicio público que brinda la universidad y la imposibilidad de alcanzar desarrollo socioeconómico sin la incorporación de los logros de la ciencia y la tecnología”.

La vinculación al sector productivo de la Facultad de Química de la UH se ha concentrado en el área de síntesis de materiales orgánicos con aplicaciones en biomedicina y agricultura. Resultado de una de estas investigaciones un grupo de científicos a cargo del Dr. Vicente Vérez Bencomo, desarrolló a mediados de los años 1990 la vacuna Quimi-Hib para prevenir la meningitis producida por la bacteria Haemophilus influenzae tipo B, la primera que se obtuvo a partir de un antígeno completamente sintético. La historia de esta gran innovación fue publicada en la revista Science en 2004 y le permitió a la isla garantizar la inmunidad de los niños cubanos frente a la enfermedad.

Igualmente, científicos del Centro de Productos Naturales (CEPN) asociado a la Facultad de Química de la UH crearon el producto Biobras-16, un bioregulador del crecimiento vegetal que aplicado en diferentes cultivos logra incrementar los rendimientos y la resistencia de las plantas en condiciones de estrés hídrico y de temperatura, y aumentar la calidad de las cosechas sin producir daños fisiológicos sobre el material vegetal.

Actualmente además, estudiantes de cuarto año de la misma Facultad participan en una investigación que dio lugar a la primera empresa mixta en biotecnología entre Cuba y Estados Unidos. Se trata de CIMAvax-EGF que a pesar del bloqueo financiará el desarrollo de un tratamiento contra el cáncer de pulmón y ensayos clínicos de un nuevo producto que genera anticuerpos contra la proteína responsable del crecimiento y proliferación de este tipo de cáncer.

Desarrollos como los anteriormente descritos han generado en los últimos cinco años ingresos para la Facultad de Química de la UH de alrededor de medio millón de dólares. Un factor clave para alcanzar estos logros ha sido aprovechar la necesidad que tiene actualmente la industria cubana biofarmacéutica para transformar la gran cantidad de biomoléculas que generan. El Dr. Záldivar explica: “en la Facultad de Quimica el 63% de nuestros profesores trabajan en el área de síntesis, pero la industria cubana biofarmacéutica en lo que es síntesis está en cero. Desarrollan muchas moléculas, pero después no las pueden transformar y es ahí donde entramos nosotros”.

Una de las alianzas con mayor solidez que ha forjado la Facultad de Química de la UH con el sector productivo ha sido con Biocubafarma, un grupo biotecnológico y farmacéutico compuesto por 34 grandes empresas y más de 20.000 trabajadores. “En los últimos tres años hemos logrado un excelente canal bidireccional, organizando numerosos talleres científicos, conociendo sus demandas y formando sus recursos humanos”, cuenta el Dr. Zaldívar.

De ahí nace la idea del nuevo laboratorio conjunto entre la UH y la empresa que han bautizado con el nombre de un prominente químico sintético fallecido, el Dr. José Luis Mola Gárate. El laboratorio estará emplazado en la Facultad de Química ocupando un área de 600 metros cuadrados que están siendo adaptados y equipados con financiamiento de la empresa.

“Creo que se puede fortalecer mucho el proyecto con la entrada de esta universidad”, asegura el Dr. Záldívar, quien ve en la Facultad de Química de la UC un potencial aliado para generar cooperación científica ligada al sector productivo y a la formación de nuevos talentos. “Nosotros ya tenemos importantes vínculos con instituciones en Estados Unidos, Canadá, Europa y Latinoamérica pero no aún con Chile. Estamos interesados en explorar qué posibilidades podemos generar con la Facultad de Química UC y por eso hemos venido aquí”, dijo.

La visita del Dr. Zaldívar fue organizada por el Dr. Alain Tundidor, profesor del Departamento de Química Orgánica, con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigación UC a través del concurso visitas de investigación de profesores extranjeros convocatoria 2018.