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Andrea del Campo S.
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Profesor Asistente
Doctor en Ciencias Farmacéuticas
Universidad de Chile, 2013.

 

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El envejecimiento de la población a nivel mundial es un fenómeno que va en constante alza, algunos estudios estadísticos de las Naciones Unidas mencionan que la población mayor de 60 años se triplicará entre 2010 y 2050 alcanzando cerca de un tercio de la población mundial. Según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2050, el 22% de los habitantes del planeta tendrá sobre 60 años y 400 millones de personas tendrán sobre 80 años. Chile no es la excepción frente a esto, la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017 señala que la población mayor de 65 años comprende alrededor de un 11%. Desde un punto de vista fisiológico, se ha descrito que los cambios que presenta un individuo con el paso del tiempo son variables y dependen de múltiples factores tanto personales como sociales.

A nivel del organismo, el envejecimiento se manifiesta como un conjunto de modificaciones fisiológicas que aparecen en razón del paso del tiempo. Uno de los cambios más pronunciados en el adulto mayor es la pérdida de movilidad y de funcionalidad, lo que se vincula fuertemente a una pérdida de la independencia desmejorando la calidad de vida. La sarcopenia se define como un síndrome multifactorial que se produce con la edad y resulta en una pérdida de masa del músculo esquelético y su función. Esta pérdida de masa muscular comienza a manifestarse aproximadamente a partir de los 30 años de edad. Desde ahí en adelante se pierde entre un 3 a un 8% de masa muscular, fenómeno que se acelera significativamente a partir de los 60 años, pudiendo perderse hasta un 40% de masa muscular al llegar a los 80 años. La pérdida de masa muscular se ha asociado además a una pérdida en la función del músculo y la fuerza, fenómenos que, si bien se asocian, no correlacionan de manera directa ni ocurren en forma simultánea, por lo que es difícil de predecir, más aún no existen marcadores efectivos de desarrollo de sarcopenia. Dada la alta incidencia que tiene la sarcopenia en la calidad de vida de los adultos mayores y la escasa información científica al respecto que permita contrarrestar o predecir su aparición, es que el objetivo de mi línea de investigación se centra en identificar la participación de la red mitocondrial en este proceso, con el fin de indagar en nuevos posibles blancos terapéuticos y marcadores de esta patología. Conjuntamente la investigación también se desarrolla en el marco de otras patologías asociadas al proceso de envejecimiento y a la participación de las mitocondrias como posibles blancos terapéuticos para evitar el desarrollo de éstas y contribuir al envejecimiento saludable.

 

 

 

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